viernes, 21 de diciembre de 2012

Himno de Mujeres Libres (Octubre de 1937)

“Puño en alto mujeres de Iberia
hacia horizontes preñados de luz
por rutas ardientes,
los pies en la tierra
la frente en lo azul.
Afirmando promesas de vida
desafiamos la tradición
modelemos la arcilla caliente
de un mundo que nace del dolor.
¡Qué el pasado se hunda en la nada!
¡qué nos importa el ayer!
Queremos escribir de nuevo
la palabra MUJER.
Puño en alto mujeres del mundo
hacia horizontes preñados de luz,
por rutas ardientes,
adelante, adelante,
de cara a la luz.”

jueves, 20 de diciembre de 2012

Viaje.


Para viajar no solo necesito de tiempo y dinero, demando buena compañía. Es algo demasiado importante. No me importa tanto el qué comer, dónde, a qué hora y cómo; o el lugar donde me entrego a Morfeo; pero en cuanto a la compañía soy exigente, no me vale cualquiera. Mi acompañante no se debe achantar con las adversidades, ha de comprender que el no conocer el idioma del lugar no impide el comunicarse. Imploro que piense rápido cuando nos hallamos ante una situación de vida o muerte (o algo más simple, como qué hacer cuando hemos perdido nuestro medio de transporte, pero ya sabéis que soy algo dramática y extremista). Quiero alguien dispuesto a todo, que pocas cosas le den miedo y que se atreva a arriesgar, aún sin saber bien si irá bien o mal. Necesito espíritu creativo, y ansioso por descubrir y conocer. Que no se conforme con conocer lo que todos, y que encuentre rincones perdidos que solo los más avispados tienen la suerte de conocer. Me gusta tener las cosas planificadas, pero siempre ha de haber un margen para que el sino haga su presencia. No me gusta madrugar aunque se que es necesario y lo hago; en cambio me gusta conocer las ciudades dormidas, cuando solo los felinos acechan en la noche. La lluvia no es un contratiempo, es una oportunidad. La lluvia no solo limpia las calles, si no que sanea la ciudad de grandes agrupaciones de turistas.

Los mapas son importantes, pero limitan tu visibilidad. Hay días que es genial coger un autobús, sin mirar la línea, bajarte donde sientas que debes hacerlo. Y entonces, caminar, hasta que te duelan los pies. Mezclarte con los foráneos, seguir sus costumbres, comprar en sus tiendas... así y sólo así, es como verdaderamente conoces un lugar. No me gusta quedarme exclusivamente con la foto de postal y volverme a mi casa. No puedes valorar una ciudad o un país por lo que ellos te quieren vender. Ese es un conocimiento superfluo, distorsionado.

Además, necesito alguien que me soporte cuando el cansancio se manifieste o los pies me duelan. Cuando desvaríe y no deje de decir chorradas. Si la situación me supera y mi tono es más borde de lo usual. Prometo ser lo más tolerante posible y aprenderé a reconocer mis errores.

domingo, 9 de diciembre de 2012

Fácil.


Si no piensas que es posible nunca lo será. En verdad sin el primer paso nunca se hará realidad. Tienes que levantarte y andar; si no lo intentas, nunca avanzarás. Si no pensase en que todo tiene una solución, ya no seguiría aquí, ni seguiría a tu lado. A veces parece una situación perdida, pero nunca he de darme por vencida. Si fracasa, no es parte todo culpa mía, pero si se logra, tampoco el merito me lo atribuiré. Será algo de ti, de mi, de los dos, de todo,…

Dicen que poseo la facultad de ver las cosas fáciles, de que no aminoro mi paso cuando un árbol ha caído en mi camino. Pienso en la solución mientras continuo. A veces, estas, son poco viables. Pero si no os habéis dado cuenta, poco viable no significa imposible. Quizá con unos pocos matices, esa viabilidad cambie.

Conseguiremos lo que queremos si lo intentamos. Debemos pensar rápido, valorar las opciones. Y elegir el mejor camino. Deberemos de ir pensando en metas pequeñas y así llegaremos al premio final. No podemos pretender obtener nuestro deseo de un solo asalto. A veces, el camino hasta nuestra recompensa es largo.

sábado, 8 de diciembre de 2012

Pablo Neruda.


Poema 15
Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.
Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía.
Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.
Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.
Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto.

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Típico.


No adviertes que es lo común hasta que no buscas simplezas en lugares ajenos y te das cuenta de que no existen, de que no las han inventado. Te llevas las manos a la cabeza y los llamas locos, ¡locos!. Cuando el loco eres tú por pensar que todos somos iguales. No actuamos del mismo modo, y no sabría especificar cuál es mejor. Desde mi posición, en mi endogrupo, me da por pensar que mi opción es la mejor, pero eso es una locura, una majadería, un atrevimiento. ¿Quién es totalmente imparcial como para decidir qué es lo mejor? Además, qué más dará si es lo mejor o lo peor, simplemente importa que quién viva allí, de aquella manera, sea feliz así.

¿Somos quienes para imponer nuestro criterio allá por donde vamos? ¿O debemos deshacernos de todos nuestros “típicos” cuando donde estemos no lo sean? No lo entiendo y no lo sé. En la pluralidad se encuentra la magia. Debemos plegarnos dejando en la frontera lo que somos y acogiendo lo que vemos. No, no lo comparto. Aunque cada vez somos todos más parecidos. No entiendo porque nos empeñamos en hacer moldes iguales, por cortarnos a todos por el mismo patrón. Debemos o no plegarnos, ¿quién lo decide? ¿la moralidad? ¿la moralidad tiene siempre la voz cantante? Pero… no nos damos cuenta que incluso esa moralidad es diferente, es ambigua, no es imparcial. Moralizamos las cosas siempre desde nuestra estructura mental, que no es sino una representación personal de aquello que aceptamos, y no, de nuestra sociedad.

Saldremos y veremos, y nos miraran, con curiosidad ambas cosas. Hasta nuestro caminar nos traiciona y nos posiciona. No dejaremos indiferente a los ojos que nos ven, si tan opuestos somos a ellos. Provocaremos risa en ellos y posible que ellos en nosotros pena. Pena, pero pena por no entender su felicidad. Por ser avaros y codiciosos y aún así infelices. Y con sus simplezas, las cuales quizá no encontrarían en nuestro país, les basta y les sobra; y en cambio nosotros necesitamos tanto, tanto. Estamos tan atados y estigmatizados.

martes, 6 de noviembre de 2012

Ya es nada.


¿Cuándo quedamos? Sabes de sobra que me gusta escucharte y más aún verte. Poner cara de interés cuando hablas mientras pienso que es la mayor chorrada que he oído. Pero sé que te gusta hacerte el interesante y yo te doy ese placer. Porque no pierdo nada y tú te sientes importante, así piensas que aún ejerces ese poder sobre mí, pero no es así.

Siento que ya puedo leer tras de ti. Antes, un ambiente de interrogantes te envolvía. Una niebla de peculiaridad, singularidad. Pensaba que ese haz escondía un tesoro interno; pero ahora me doy cuenta de lo lejos que estaba de la realidad. Apenas era… nada. Eso es, nada. Solo nubes superficiales. Un velo que nada cubría, sin materia sustancial.

Tienes una de esas fachadas que a cualquier publicitista gustaría tener. Vendes por ti mismo. Eres un envoltorio bonito; que promete más de lo que tiene. Por dentro estás vació  roto, inconexo. Por eso cuando traspasas la niebla, sientes que un ideal se desvanece. 


Pero aún así siento la necesidad de perder mi tiempo contigo. Aún sabiendo de ti, más que tu mismo. Aún dándome cuenta de que la realidad está desvirtuada y eres como un cuadro de arte moderno. 

viernes, 19 de octubre de 2012

Alma.


Es perecedero, con cada barrida se esfuma. Pero no evita que aún esté impregnada su esencia en este lugar. La de quien estuviese aquí, y tenga un recuerdo afable. Está aferrado al gotéele de las paredes, bajo la alfombra o el doblez de las cortinas. Son pequeñas partes del alma que vamos perdiendo allá por donde pisamos; siempre y cuando queramos recordar, por mínimo que sea, ese rincón.

Si encuentras pequeños trozos de otras almas, no los toques, no los muevas. Si lo haces, puedes perturbar su descanso. En tal caso, tus sueños serán invadidos por esos recuerdos. Esto no es necesariamente malo, suponiendo que esos recuerdos deben ser felices. Todo depende de la polaridad de tu alma y la de el dueño o dueña de tal recuerdo. Si vuestras almas se complementan tus sueños serán igual de afables que sus recuerdos, pero sino, tus sueños serán pesadillas. Desearás no haber intentado invadir los recuerdos de aquel que los depositó allí, sin intención de que otro los encontrase.

El riesgo es grande y la fortuna escasa. Te insto a vivir, de la manera más pura y sentida. Si lo consigues, aún sin querer, pedacitos de tu alma se descamarán, para impregnar el espacio con tu carácter. Y serán muchos los que encuentren esa escama y solo tú podrás, revelarles tu alma o negarles la entrada. Crecerá en ti o desaparecerá el recuerdo, en dirección a cuántas veces te reveles o te escondas. La proporcionalidad, directa o indirecta, depende de ti.