domingo, 13 de noviembre de 2011

Eduardo Galeano

(...) Aunque no podemos adivinar el tiempo que será, sí tenemos, al menos, el derecho de imaginar el que queremos que sea. En 1948 y 1976 las Naciones Unidas proclamaron extensas listas de derechos humanos; pero la inmensa mayoría no tiene más que el derecho de ver, oír y callar. ¿Qué tal si empezamos a ejercer el jamás proclamado derecho de soñar? ¿Qué tal si deliramos por un ratito?

Vamos a clavar los ojos más allá de la infamia, para adivinar otro mundo posible: el aire estará limpio de todo veneno que no venga de los miedos humanos y de las humanas pasiones; en las calles, los automóviles serán aplastados por los perros; la gente no será manejada por el automóvil, ni será programada por la computadora, ni será comprada por el supermercado, ni será mirada por el televisor; el televisor dejará de ser el miembro más importante de la familia, y será tratado como la plancha o el lavarropas; la gente trabajará para vivir, en lugar de vivir para trabajar; se incorporará a los códigos penales el delito de la estupidez, que cometen quienes viven por tener que ganar, en vez de vivir por vivir no más, como canta el pájaro sin saber que canta y como juega el niño sin saber que juega; en ningún país irán presos los muchachos que se nieguen a cumplir el servicio militar; si no los que quieran cumplirlo; los economistas no llamarán nivel de vida al nivel de consumo, ni llamarán calidad de vida a la cantidad de cosas; los cocineros no creerán que a las langostas les encanta que las hiervan vivas; los historiadores no creerán que a los países les encanta ser invadidos; los politicos no creerán que a los pobres les encanta comer promesas; la solemnidad se dejará de creer una virtud, y nadie tomará en serio a nadie que no sea capaz de tomarse el pelo; la muerte y el dinero perderán sus mágicos poderes, y ni por defunción ni por fortuna se convertirá el canalla en virtuoso caballero; nadie será considerado héroe ni tonto por hacer lo que cree justo en lugar de hacer lo que más le conviene; el mundo ya no estará en guerra contra los pobres, si no contra la pobreza, y la industria militar no tendrá más remedio que declararse en quiebra; la comida no será una mercancía, ni la comunicación un negocio, porque la comida y la comunicación son derechos humanos; nadie morirá de hambre, porque nadie morirá de indigestión; los niños de la calle no serán tratados como si fueran basura, porque no habrá niños de la calle; los niños ricos no serán tratados como si fueran dinero, porque no habrá niños ricos; la educación no será el privilegio de quienes pueden pagarla; la policía no será la maldición de quienes no pueden comprarla; la justicia y la libertad, hermanas siamesas condenadas a vivir separadas, volverán a juntarse, bien pegaditas, espalda contra espalda; una mujer, negra, será presidenta de Brasil y otra mujer, negra, será presidenta de los Estados Unidos de América; una mujer india gobernará Guatemala y otra, Perú; en Argentina, las locas de Plaza de Mayo serán un ejemplo de salud mental, porque ellas se negaron a olvidar en los tiempos de la amnesia obligatoria; la Santa Madre Iglesia corregirá las erratas de las tablas de Moisés, y el sexto mandamiento ordenará festejar el cuerpo; la Iglesia también dictará otro mandamieto que se le había olvidado a Dios: "Amarás a la naturaleza, de la que formas parte"; serán reforestados los desiertos del mundo y los desiertos del alma; los desesperados serán esperados y los perdidos serán encontrados; porque ellos son los que desesperaron de tanto esperar y los que se perdieron de tanto buscar; seremos compatriotas y contemporáneos de todos los que tengan voluntad de justicia y voluntad de belleza, hayan nacido donde hayan nacido y hayan vivido cuando hayan vivido, sin que importen ni un poquito las fronteras del mapa o del tiempo; la perfección seguirá siendo el aburrido privilegio de los dioses; pero en este mundo chambón y jodido, cada noche será vivida como si fuera la última y cada día como si fuera el primero."


viernes, 11 de noviembre de 2011

Yo a mi misma.

Nadie es más importante para mi que yo a mi misma. Esto no significa que no te quiera, significa que ahora estás, pero puedes no estar y en ese caso me quedaré yo a mi misma. Por eso me quiero, por mi, porque nadie me puede querer más que yo a mi misma. Porque no hay nadie que me conozca como yo a mi misma. Porque yo y yo misma estaremos juntas en las tristezas y alegrías; sin opción a divorcio y tan siquiera sin habernos casado. Porque yo y yo misma nacimos juntas y moriremos juntas, aunque a veces nos enfademos y aunque otras tantas no nos entendamos.


martes, 8 de noviembre de 2011

Libre.

No me gustan los mapas. Bueno, en realidad si que me gustan. Me gustan los mapas para sentirme en un sitio, para no sentirme perdida. Pero no me gustan los mapas de los laberintos donde solo tienes una opción, donde solo puedes seguir un camino. Me gusta andar y desviarme, desviarme y encontrar lugares preciosos y escondidos, aunque no estuviesen en mi ruta inicial. Lo que no me gusta de los mapas es eso, que te limitan, que te cortan las alas.


jueves, 3 de noviembre de 2011

Paulo Coelho

"Dicen que a lo largo de nuestra vida tenemos dos grandes amores; uno con el que te casas o vives para siempre, puede que el padre o la madre de tus hijos... Esa persona con la que consigues la compenetración máxima para estar el resto de tu vida junto a ella...
Y dicen que hay un segundo gran amor, una persona que perderéis siempre.Alguien con quien naciste conectado, tan conectado que las fuerzas de la química escapan a la razón y os impedirán,siempre, alcanzar un final feliz. Hasta que cierto día dejareis de intentarlo…Os rendiréis y buscaréis a esa otra persona que acabaréis encontrando.
Pero os aseguro que no pasaréis una sola noche, sin necesitar otro beso suyo, o tan siquiera discutir una vez más... Todos sabéis de qué estoy hablando, porque mientras estabais leyendo esto, os ha venido su nombre a la cabeza.
Os librareis de él o de ella, dejareis de sufrir,conseguiréis encontrar la paz (le sustituiréis por la calma), pero os aseguro que no pasará un día en que deseéis que estuviera aquí para perturbaros. Porque,a veces, se desprende más energía discutiendo con alguien a quien amas,que haciendo el amor con alguien a quien aprecias... "

martes, 13 de septiembre de 2011

Quise escribir. Quise escribir un cuento que hablase de, de...  Que hablase de mí. Que hablase de ti. Que hablase de nosotros. Que hablase de ellos. Pero me faltaban todas las partes. El tú y el yo. El nosotros y el ellos.
Me encontré con que no sabía quien era. Si no sabía quien era yo, como iba a saber quienes eran el resto. Me encontré con que nada era como recordaba. Ya no sabía por qué actuaba como actuaba. Algo en mi, sin yo enterarme, había cambiado. 

Zerraila - Ken Zazpi

koloreak preso bizi dira egunez.
hala ere gauez, ihes egiten dute hegan eta
lo dagoen jendearen ametsetan sartzen dira,
ordu batzuetan besterik ez bada ere, libre bizitzeko
hargatik izaten dira ametsak hain bizi.
egunak ez du oraindik argitu baina oskarbi dago 
zerua.
pentsa, inor gutxik daukala bere herriaren
egunsentiaz gozatzeko aukerarik.
ireki ba begiak jaiotzear dagoen egun berrirako,
jarri gaitezen zirrikitutik harago begira, sarrailatik 
haragoko argira.
gure bidean.







Los colores viven presos de día,
aún así de noche, huyen volando y
se meten en los sueños de quienes están durmiendo
para, por algunas horas por lo menos, vivir libres.
Por eso suelen ser los sueños tan vivos.
El día ha amanecido todavía pero despejado está el cielo.
Piensa, que pocos tienen la ooportunidad de gozar
del amanecer de su pueblo.
Abre pues los ojos al día que está por nacer.
Pongámonos a mirar a través de la ranura,
a la luz de a través de la cerradura
en nuestro camino.


lunes, 13 de junio de 2011

¿Por qué la gente ha podido morir tan joven?



Era inaudito. Era tarde. Tarde para volver a vivir. Volver a vivir con la cohesión que hay entre la mente de un niño y su cuerpo. Habían muerto. Los habían matado. Por descifrar el por qué de todas las cosas de este infrahumano mundo. Eran niños fuera de lo normal. De lo normal para ti y para mi, de lo mediocre de esta sociedad.
Les habían matado aquellos que preferían vivir en la ignorancia. Levantándose cada mañana con ganas de aprender. De buscar respuesta a preguntas que rondan sus cabezas de medios pensadores.
Por eso les habían matado. Su mera presencia les daba miedo. Les producía un profundo sentimiento de celos.
Les habían matado de forma rápida y eficaz. Tampoco se regocijaban en el dolor. No querían que sufriesen. Para calmar la disonancia que les producía el hecho de sentirse personas buenas, personas honradas, con el matar, matar a alguien inocente, habían decidido enterrarles. Con cutres lápidas, alrededor de la carretera donde les arrancaron la vida.
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